viernes, 9 de diciembre de 2011

EXCELENTES CRÍTICAS DE "HERMANO", DEL AUTOR JOSÉ LUIS SERRANO (elputojacktwist)


Comencé a leer Hermano con cierto temor, con miedo a encontrarme una escena de sexo en la primera página, en el baño del aeropuerto. Pero, para mi sorpresa, me encuentro con un libro totalmente diferente al imaginado. Hermano es un libro escrito con delicadeza, que habla del amor con letras mayúsculas, que explora ese sentimiento entre el turista y el nativo que es superior al amor y el deseo. Ambos sentimientos están ahí, entre los protagonistas, pero también están la amistad, la complicidad, y las necesidades de los personajes; el turista necesita un guía, un protector y el nativo necesita un benefactor, una fuente de ingresos. Y todo esto junto puede ser un coctel tremendo. Con todo esto se puede construir una novela obvia, ramplona, llena de lugares comunes o se puede escribir una novela bella, llena de detalles, una novela sensible, digna de esas películas clásicas donde la actriz de Hollywood vivía aventuras en tierras africanas. Hermano es como estas películas, mejor que estas películas. Hay un par de pasajes en esta novela realmente increíbles. Uno lo protagoniza un recepcionista de un hotel que intenta hacer lo que el turista espera de él, y se queda con las ganas. El otro lo protagoniza una gota de sudor a lo largo del cuerpo de un nativo; la escena más sexual de una relación en la que los protagonistas a penas se tocan. Sin duda es una de esas novelas que hay que leer este año, y releer el año que viene.

Iñaki Echarte

http://extranomd.blogspot.com/2011/12/6dediciembre.html


Hermano son dos libros en uno: por un lado se encuentra una historia de amor imposible, de esas que nos hacen sufrir sin parar por empeñarnos en que queramos aquello que jamás podrá ser para nosotros, y por otro lado es una guía turística para Birmania como pocas otras, mostrando lo bello y terrible del país a la vez, en los ojos de un turista sin miedo a conocer una cultura, pero criado en otra. Según iba leyéndola a mi mente venían dos escritores icónicos: Gala y Mendicutti, pero hacerse listo antes de tiempo es malo, y en la propia novela se los menciona en un guiño a los lectores marisabidillos para que no nos demos de listos con elucubraciones, que ya lo deja escrito. Pero en ningún momento hablo de copia, no, este libro y su autor tienen una personalidad muy propia que les distingue de los anteriores, de los que toma sobre todo algunos temas (relaciones imposibles, choques de culturas, etc.), algo que todos aquellos que seguimos a su autor tanto en su blog, como en facebook encontraremos sin problemas. Una lectura en la que nada sobra y todo encaja, especialmente esos monólogos-flashforwards que vienen a romper la tensión, creciente y a un ritmo muy vertiginoso, así como los momentos descriptivos, o las repeticiones de recuerdos que hacen que el lector ahonde más en la sensación de agobio por librarse de una obsesión. Y por supuesto, el pequeño punto fetichista, imprescindible, y que humaniza al protagonista a tantos niveles que parece que nos está contando la novela. Por cierto, la estructuración en capítulos pequeños que la hacen más asequible para leer, sobre todo para aquellos que lean en transportes públicos y tengan que estar pendientes de la próxima parada, es una pequeña maldición, porque una vez llegado a la mitad del libro, cuando uno se ha familiarizado con la historia, invitan a leer otro más, otro más... Y ese es el mayor piropo que se puede echar a un libro. No puedo cerrar esta critica sin decir que, ha nacido una estrella.

GorkaG