jueves, 24 de mayo de 2012

LAS MIL BOCAS DE NUESTRA SED, por GUIDO CONTI

En 1946, en una Italia marcada por los terrores de la guerra recién terminada, las jóvenes Emma y Marzia entablan una amistad que se acabará transformando en un amor absoluto, pero prohibido por los prejuicios y las convenciones sociales del entorno burgués en el que viven. Juntas descubren el placer del sexo y la ternura de la confidencia.
Son conscientes de la inconveniencia de sus sentimientos y tratan de llevar su relación en secreto, al margen de sus familias.
Pero cuando todo se descubre, sus padres se oponen, castigándolas con severidad y alejándolas definitivamente. Marzia se va a vivir a Argentina, mientras Emma es enviada a Londres; veinte años después, un giro del destino hará que se reencuentren.

Guido Conti propone al lector un viaje del pasado al presente, desde la burguesía provinciana hasta la ciudad y desde el cuerpo hasta lo más profundo de la psicología humana.


«El autor intenta [...] contar historias que atrapen al lector, apasionarlo, avivar sus sentimientos, hacerlo correr a través de las páginas en un carrusel de emociones, que incluye aventuras y momentos de amor, descripciones líricas y acción, diálogo y situaciones de ternura y violencia». La Repubblica

«Las mil bocas de nuestra sed vuelve a expresar la delicada pero tenaz estructura psicológica de las contradicciones interiores entre las pequeñas heroicidades, las infinitas debilidades, la languidez burguesa y los devastadores insultos de las ocasiones en una tormenta silenciosa, aunque feroz, y saturada de sí misma». Gazzeta di Parma

«Las mil bocas de nuestra sed entra en una dimensión ambiental y narrativa completamente distinta, dado que la fogosa pasión amorosa que atenaza a las jóvenes Marzia y Emma las acompaña desde el verano de 1946 a 1968, del inicio en el campo y en unas ciudades pequeñas que se describen con la indefinición y la imperceptibilidad del simple contrapunto natural al amor a Tellaro, Roma, Patagonia y Buenos Aires». Corriere della Sera

«En la línea de una amplia tradición literaria, Conti logra brindarnos un refinado cuadro de análisis psicológico de los personajes a la vez que mantiene el gusto y la sobriedad, y evita las abstracciones y las concesiones a ciertas morbosidades, ya mecánicas, de la literatura de género, que ha acabado degenerando en un obsoleto conformismo». Il Cittadino