lunes, 31 de agosto de 2009

Abdelá Taia: primer escritor marroquí que proclama su homosexualidad

es el primer escritor marroquí que ha confesado públicamente su homosexualidad, castigada con la cárcel en el reino de Mohamed VI. Con su último Una melancolía árabe (Alberdania) nos propone una mirada sobre su trance.

¿cómo vive un gay en el Islam?
se ha dicho que el Islam es contrario a la homosexualidad y que la condena, y puede que haya dos citas del Corán que dicen esto, pero hay muchísimos más versículos que condenan la corrupción y la mentira y nadie se revela contra eso. La actitud del mundo árabe musulmán frente a la homosexualidad se traduce en un deseo ciertamente un poco terrible de pureza que atraviesa el mundo: la necesidad de encarnar el mal en una figura y sacrificarla. No hay que olvidar la hipocresía del mundo árabe y musulmán con la homosexualidad y con todo aquello que es diferente.

según el presidente iraní, Mohamed Ahmadineyad, en su país no existen homosexuales. En Irán, como en Pakistán, Yemén o Arabia Saudí, la homosexualidad se castiga con la muerte.
eso no sólo niega al individuo, sino el avance de las libertades en Irán. Cómo se trata a los homosexuales en ciertos países árabes y musulmanes muestra hasta qué punto no tienen una democracia real. En Marruecos pueden encarcelarte hasta 3 años y, aunque desde hace 4 años hay un debate sobre el asunto, la mirada social es muy negativa. Por tanto, el homosexual no es solo la víctima del poder, sino también de la tradición, que es la que se dice representa el alma del marroquí, del musulmán, y que sólo puede cambiar la historia. Lo de Teherán, con la más que dudosa reelección de Ahmadineyad ,muestra hasta qué punto las voces diferentes son silenciadas por los que nos gobiernan.

¿y cómo les parece a ustedes los gays que se trata en esos sitios a las mujeres?
mi opinión no es sólo la de un homosexual, sino la de un marroquí que además es gay. Mi experiencia parte de Marruecos, pero también lo pienso del mundo musulmán. Las mujeres carecen de libertad, incluso de la de pertenecerse a sí mismas. De manera general, el individuo no existe ni en Marruecos ni en el Islam, y para las mujeres es aún peor. Existen voces feministas, pero frente a ellas hay retrógados, y no sólo islamistas, que quieren a la gente, mujeres y hombres, sumisos, prohibiéndoles acceder hasta a su propio interior.

¿conoce en ese núcleo de poder marroquí a homosexuales disimulados?
tiene que haberlos. Yo creí durante mucho tiempo que era el único homosexual del país y hay muchísimos. La homosexualidad en mi caso no era sólo la manera de ser atraído por los hombres, sino una mirada diferente sobre el mundo, la forma de oponerse, y desde la adolescencia creé en mi interior un espacio libre desde donde mirar a Marruecos, a la religión, al poder, a la familia, y criticarlos. Esa mirada me hizo escritor.

¿su familia le apoyó?
no tengo relación con ella. Saben que soy homosexual porque hablo de ello en mis libros y en la prensa y firmo con el apellido familiar. Eso planteará probablemente problemas en lo cotidiano. Pero para mi familia la cuestión no es ya que sea homosexual: que sea escritor ya les es extraño. Ahora deseo conocer a una nueva familia donde estén todos los que se reconozcan en mis libros.

(ABC, 23-06-2009)