miércoles, 22 de julio de 2009

Diario de un adolescente gay

el adolescente en cuestión tiene ya cincuenta años, y desempeña desde 2004 el cargo de Defensor del Pueblo Vasco (Ararteko). En realidad, Iñigo Lamarca publicó Gay nauzu (Soy gay) hace diez años, cuando lideraba el colectivo vasco de gays y lesbianas Gehitu, y Diario de un adolescente gay es como se ha titulado esta reciente traducción al español (también se ha vertido al catalán). De entrada, llama la atención el cambio de título, ya que se trata del mismo texto sometido tan solo a unos ligeros retoques, según explica el autor en su prólogo.

en cualquier caso, convendría aclarar rápidamente que no estamos ante una trascripción literal de un diario juvenil, aunque éste, lógicamente, existe, y algunos extractos del mismo se van intercalando en letra cursiva a lo largo del libro. Iñigo Lamarca utiliza el diario que comenzó a escribir cuando tenía 15 años a modo de hilo argumental, pero además de este material íntimo (al que nadie había tenido acceso hasta que decidió escribir la obra) nos encontramos con unas reflexiones adultas de alguien que tiene la cabeza muy bien amueblada, y que armado de una buena prosa nos va explicando todos esos sentimientos que el adolescente no era capaz de contarle ni siquiera a su diario.

«quiero pedir ayuda a Dios para que dé una solución a mis dudas». Así reza la primera frase del diario de un chico desesperado porque se ha dado cuenta de que se ha enamorado de otro chico y de lo que eso significa.. Ante «el problema», las páginas del diario funcionan como una válvula de escape, pero en ese territorio privado también se aplica la autocensura. Poco a poco, en el adolescente atípico que «estaba completamente volcado en las actividades que salvaban mis barreras y conflictos interiores», irá «cuajando la voluntad de actuar». Otro amor platónico, un ejemplar de la novela El danzarín y la danza, la revista Party, la «confesión» de su homosexualidad –vía postal– a su mejor amiga cuando hacía la mili en Madrid, las primeras salidas por el ambiente de San Sebastián, el estreno sexual, los primeros amores.. Diferentes capítulos de la vida de un hombre comprometido que tiempo atrás fue un adolescente asustado que escribía un diario, y que en estas logradas páginas, aparte de contarnos su experiencia personal, reivindica el derecho a vivir la homosexualidad con normalidad.

(Bernardo M.Briz, Shanguide, julio/09)