viernes, 1 de mayo de 2009

Soñé tu boca

Lawrence Schimel ha reunido en esta antología los relatos homoeróticos más sobresalientes que se han escrito en lengua inglesa durante los diez últimos años. Según sus propias palabras, «lo que andábamos buscando (en sexo y en relatos sobre sexo) también ha cambiado. Creo que, en gran medida, nos hemos vuelto un poco más sentimentales [..] aunque sin perder de vista, no obstante, el sexo puro y duro que tanto nos excita, en la realidad y también en la ficción.»

de la misma forma que el deseo sobrepasa a menudo cualquier clase de límite, las historias que componen Soñé tu boca son tan diversas en temática y tono como en género y extensión: sexo en pareja, orgías, osos, tríos, chaperos, reencuentros sexuales con viejas parejas, sadomasoquismo.. todo esto y mucho más tiene su lugar en este escaparate de historias escritas por gays sobre gays.


no obstante, junto a explícitos relatos llenos de sensualidad, en esta recopilación también hay sitio para un romance apasionado, una introspectiva historia de aprendizaje o una desoladora disección de la vida familiar en la América profunda. Soñé tu boca ofrece, en definitiva, una plural visión de cómo son las relaciones entre hombres en el nuevo milenio.

«el neoyorquino Lawrence Schimel (1971) lleva bastantes años viviendo en nuestro país y escribiendo libros de muy diversa índole. Una de sus especialidades es el relato gay, género al que ha dedicado tres libros. Pero, en esta ocasión, sólo ha escrito uno de los trece relatos homoeróticos que figuran en Soñé tu boca, antología que recoge textos escritos en inglés durante la última década. Como el propio Schimel señala en el prólogo, las historias son muy variadas. Encontramos a una pareja-no-pareja haciendo tríos en Israel, a un hombre que se encariña con su 'masajista', a un cincuentón que para salvar su relación recurre a glory holes (y a una pastillita azul porque nunca se empalma con desconocidos), a un piloto de combate que se va a Kuwait después de haber estado por primera vez con otro hombre.. mucho sexo, sí, pero con resquicios para los sentimientos.» (Jaime Díaz, Shanguide)