viernes, 2 de marzo de 2012

MÓNICA MARTÍN Y LA MEDIO MARATÓN


La trascendencia de las opiniones

EnlaceUna vez, no hace demasiado tiempo, alguien me dijo que no sería capaz de correr ni media maratón, ni un cuarto, ni una mitad de un cuarto, ni mil metros seguidos, porque tenía sobrepeso y falta de entrenamiento. Fue la misma persona que me dijo que para vender en total 20 libros al año que mejor que dejara de escribir. Hoy le quiero dar las gracias a esa persona porque ha sido su permanente visión negativa de las cosas la que me ha empujado a plantearme dos preguntas sencillas: ¿será verdad que no puedo correr?, ¿será verdad que no sé escribir? No soy corredora profesional, al igual que tampoco soy escritora profesional (todavía) pero, ello no me impide hacer cosas que me gustan y me satisfacen y con ello descubrir que a mi alrededor hay otras personas que disfrutan con el hecho de que me cuide o de que escriba para ellos, porque si hay algo que tengo claro es que, a parte de escribir para mí, yo escribo para que la gente lea mis obras y disfrute con ellas. Que una persona haga el esfuerzo de ir a comprar tu libro, se lo lea y te escriba o te llame para decirle lo que le ha parecido, independientemente de que esta opinión sea buena o mala, es absolutamente impagable.
El pasado día 28 de febrero fuí a un acto que me había organizado la Biblioteca Almudena Grandes en Azuqueca de Henares, dentro del proyecto de Apadrinamiento a escritores noveles. Tengo que decir que anteriormente, claro que había presentado mis libros y había asistido a otro tipo de actos culturales pero, el encuentro que tuve con este público fue interesante, apasionado, constructivo y muy satisfactorio desde el punto de vista del escritor ya que lo único por lo que tenían interés era por la historia, a nadie le interesaba el debate que hay detrás de una obra lgtb sobre si estas deben estar o no en las grandes superficies, si verdaderamente estamos discriminados o no; solo querían hablar del libro, de los personajes, de la trama, del final, de la continuación de este, del estilo de la obra, de la inclusión del sexo explícito.

Verte inmersa en un debate de tu propia obra impacta y mucho, es como ser un director de cine y acudir a una tertulia sobre tu película o serie. Sientes la pasión que despiertas en personas normales y corrientes que van a decirte la verdad, con mayúsculas, sobre lo que han leído, sin importarles un carajo si te va a gustar o no lo que vas a escuchar. Vas con los brazos y los oídos abiertos y es mejor que vayas así porque este es un acto necesario en la vida de cualquier hacedor de sueños, el contraste con una realidad que muchas veces nos maquillan.

A mí me hubiera gustado que esa persona que me preguntó que para qué escribía si con aquello no ganaba dinero, hubiese estado esa tarde presente y hubiera podido deducir lo mismo que yo. Que una escribe porque sueña y porque es bonito que al final de ese sueño alguien encuentre los mensajes oníricos que tú has ido dejando en tu camino.

Por cierto, ya corro cuatro kilómetros sin parar… nunca dudes de tu capacidad de superación aunque el mundo entero te diga que no puedes si tú crees que puedes, seguro, que puedes.


http://monicamartin.wordpress.com/2012/03/01/la-trascendencia-de-las-opiniones/