viernes, 9 de septiembre de 2011

TELENY, de Oscar Wilde


En 1893, el editor británico Leonard Smithers publicaba por primera ve en Londres Teleny or the Reverse of the Medal, en dos volúmenes y sin nombre de autor. La polémica sobre la verdadera autoría de la obra no quedaría zanjada hasta 1958, cuando el experto wildeano Maurice Girodias publica en Olympia Press la edición de Teleny con la atribución definitiva a Oscar Wilde.

En Teleny, la obra maldita de Wilde, el autor hace un dibujo de sí mismo y de su contrafigura: un seductor insistente y un infiel constante, un celoso enamorado y un amante enardecido, un iniciador en los juegos eróticos y un discípulo aventajado. Si su desprecio por las leyes de la sociedad victoriana habían de costarle la cárcel y el entierro en vida, la confesión novelada de sus amores iba a convertir a Teleny en la obra más prohibida y en vano silenciada del autor de tantas obras de teatro y, entre otras, de la magnífica novela El retrato de Dorian Gray.