viernes, 25 de diciembre de 2009

premios de literatura LGTB DESAYUNO EN URANO 2009

el popular blog Dos Manzanas acaba de presentar la 2ª edición de los premios Desayuno en Urano, que se conceden anualmente a los títulos LGTB más detacados del año. Y estos son los libros premiados en el 2009:

el mal francesPREMIO DESAYUNO EN URANO DE NOVELA 2009:
El mal francés, de Lluís Maria Todó

«Todó se embarca en un prodigioso ejercicio de memoria y se enfrenta al joven que fue y que escribió el diario desde el hombre maduro que es hoy y que escribe la novela. Una novela-palimpsesto que deambula, busca, retrocede, a ciegas, siempre al borde: de la tragedia, del lirismo, del suspense, de la carcajada.»







deseo y resistenciaPREMIO DESAYUNO EN URANO DE ENSAYO 2009:
Deseo y resistencia (1977-2007). Treinta años de movilización lesbiana en el Estado español, de Gracia Trujillo Barbadillo

«Gracia Trujillo ha escrito un libro muy serio pero muy emocionante, profusamente ilustrado con fotos de manifestaciones, acciones, fanzines, carteles y eslóganes que forman parte de nuestra historia. Además, aunque no esconde sus simpatías por el movimiento queer, las otras estrategias de lucha son tratadas con rigurosidad e imparcialidad, pudiéndose extraer fácilmente la conclusión de que todos los colectivos han contribuido de forma diferente a la consecución de los éxitos logrados en el siglo XXI.»

PREMIO DESAYUNO EN URANO DE ENSAYO 2009:
Entender la diversidad familiar. Relaciones homosexuales y nuevos modelos de familia, de José Ignacio Pichardo Galán

«el autor nos habla de la educación en el respeto y la igualdad, la naturalidad con que estas familias tratan las relaciones afectivo-sexuales entre personas del mismo sexo, de tal modo que convierten a sus hijos en hombres y mujeres del siglo XXI que desafían las convenciones de género, el machismo, la homofobia y la xenofobia.»





PREMIO DESAYUNO EN URANO DE POESÍA 2009:
Concierto del desorden. Poesía reunida (1981-2008), de Leopoldo Alas

«unos versos a veces descarnados, a veces delicadamente domésticos, ingenuos, tímidos, melancólicos, tiernos, de niño triste que ve pasar la vida a través de cristales empañados. Otras brutales, desesperanzados, explícitos, profundos, jovialmente eróticos, del joven que se come la noche cada noche. Unos versos que se van haciendo cada vez más desencantados con el amor y la vida, cuya única salvación es la amistad.»