miércoles, 2 de diciembre de 2009

Las colinas de Brooklyn

1979. Pablo Soler, 29 años, llega a Nueva York, capital del mundo, para trabajar en las Naciones Unidas. Su historia es la de una fuga que no responde a un plan prefijado y no tiene un objetivo final. Huye, simplemente, esperando (¿sabiendo?) que un cambio de escenario, un mundo completamente distinto, quizá sea el motor que le falta para vivir plenamente. En su huida hacia adelante dejará atrás a su familia, una España de recién adquirida democracia y la figura represora de un padre afecto al régimen franquista.

sus primeros días en la ciudad caminan al dictado del azar, y éste no tardará en hacerle conocer a las dos personas más importantes de su vida: Sean Higgins, su futuro gran amor, y Daniel Herst, el enigmático abuelo Herst. Como si acabara de nacer, en su vida comienza a salir el sol mientras Nueva York, un personaje más, le abre sus puertas de para en par. Su vida dará un vuelco que le llevará al mundo de la televisión, el cine y la literatura, ensamblando un triunfo tras otro. Pablo irá asimilando todos estos cambios, abriéndose e ilusionándose prudentemente; dejándose llevar y, muchas veces, dejándose arrastrar. Aunque haya algo que quizá nunca cambie en él: su falta de determinación, de confianza en sí mismo, la represión de sus emociones más íntimas y un sentimiento de culpa, una pulsión orgullosa, autodestructiva, que le hace plantearse si todo lo que ha logrado tiene fecha de caducidad.

novela habitada de personajes inolvidables, con el telón de fondo del Nueva York de los ochenta, donde comienzan a ser visibles las primeras consecuencias de la era Reagan.

FERNANDO P. FUENTEAMOR nació en Guadalajara en 1944, estudió Derecho y Técnico de Empresas Turísticas. Mientras regentaba un negocio familiar a principios de los años setenta, fundó un fanzine de ciencia-ficción de nombre Zikkurath, de larga andadura, reconocido como el mejor de Europa en su género en la Eurocom de Bruselas en 1974 y convertido en los ochenta en revista abanderada de la ficción especulativa. Publicó artículos de crítica literaria en Diario 16, Los Cuadernos del Norte, Ozono, El Viejo Topo, Papeles de Son Armadans, Triunfo y otros medios de los setenta y primeros ochenta. Más tarde, por motivos personales, decidió exiliarse a Lanzarote durante veinte años y olvidarse de todo lo referente a la literatura. A su vuelta a Madrid ha escrito su primera novela, que ahora os presentamos. Actualmente colabora en la sección «El prado eléctrico» en www.divertinajes.com, donde repasa la actualidad cultural de la ciudad.