miércoles, 14 de octubre de 2009

Jardines de canela

a veces uno no se explica cómo es posible que una novelita como ésta pueda desaparecer aplastada por gigantescos tomos de trilogías suecas, pero sucede. Una novela que podría haber sido escrita por el mismísimo E.M.Forster y que James Ivory debería plantearse muy seriamente llevar al cine (si alguno le conocéis ―a Ivory, que el otro cría malvas desde hace tiempo― por favor decidle de mi parte que el papel de Balendran tiene que ser para Aamir Khan).

hacia 1927, la independencia y el sufragio universal agitan las aguas de la supuestamente apacible vida colonial del barrio del título, una zona residencial de Colombo en Sri Lanka.

la historia se centra en dos personajes: Annalukshmi, la chica rarita que monta en bici, no quiere casarse y se apunta a todas las organizaciones progresistas y de lucha por los derechos de la mujer y Balendran, el perfecto padre de familia que tuvo que renunciar a sus amores de colegio británico de juventud, cual Charles Ryder de Retorno a Brideshead, para volver a su Ceilán natal, casarse y tener hijos, y descubrir que sus modelos de conducta (su padre, entre otros) habían sido más listos y más hipócritas que él. Ahora sacia sus apetitos sexuales en una oscura estación de trenes por la noche, pero no es tarde para el amor: la llegada a Colombo de su novio inglés de juventud trastoca de nuevo las endebles bases de su vida actual.

una novela exquisita que te deja la extraña (por lo insólita) sensación de haber leído algo breve, bueno, bonito y barato: ya está en edición de bolsillo.

Shyam Selvadurai (1965) nació en Colombo, Sri Lanka y emigró a Canadá a los diecinueve años. Vive en Toronto con su pareja, Andrew Champion. En 1998 ganó el premio Books in Canada First Novel Award, con Funny Boy. A ver si alguien se anima a publicar Swimming in the Monsoon Sea que ganó en 2006 el Lambda Literary Award en la categoría de Literatura Infantil y Juvenil.

dejo enlace a un artículo escrito por Selvadurai en Time Asia (en inglés), Coming out, sobre cómo decidió establecerse abiertamente en Ceilán con su pareja, en 1997, donde la homosexualidad estaba castigada con doce años de prisión.

(elputojacktwist@gmail.com, dos manzanas)