jueves, 14 de mayo de 2009

Con la soga al cuello

todos nos encontramos, alguna vez, en callejones sin salida. Nuestras vidas normales, nuestra rutina diaria, se convierten de pronto en una especie de embudo por el que es inevitable empezar a resbalar: un adulterio, una mentira, un anciano del que hacerse cargo, la llegada de la decrepitud, la pobreza. Si la vida es una soga, cada uno de esos elementos funciona como un nudo corredizo que, de pronto, nos ahoga. Entonces, comienza la supervivencia.

«en Con la soga al cuello nos encontramos con personajes muy variopintos, pero todos ellos en un momento crucial de sus vidas: una anciana pareja de lesbianas y sus problemas económicos, un hombre y una mujer encerrados en un ascensor, una promiscua treinteañera que se pregunta en qué se ha convertido su vida después de haber escupido un pelo de coño no identificado.. obsesiones, rutinas, infidelidades: las historias de Company son siempre buena compañía.»
(Bernardo M.Briz, Shanguide)

«nunca falta una compleja red de símbolos y metáforas, una intención profunda y grave en cuanto al sentido global del texto y unos cuantos gramos de locura.»
(Lluís Satorras, El País)

«la fuerza de las palabras y de la escritura es tal que no se puede dejar de leer.»
(Martine Silber, Le Monde des Livres)

«y así como hay autores cuyas obras se parecen mucho a las otras, Company escribe siempre un libro que va más allá respecto al anterior.»
(Jordi Llavina, La Vanguardia)

«esta literatura sí es intencionada, eminentemente transgresora.»
(Juan Ángel Juristo, ABC)