miércoles, 1 de abril de 2009

Idilio sáfico

certero retrato de la Belle Époque, las páginas de Idilio sáfico, novela hasta ahora inédita en España, nos ofrecen una visión del París más elegante, capaz de todos los excesos, de la mano de Flossie y de Annhine, dos bellísimas mujeres que se movían en los ambientes de la alta sociedad parisina. Una mutua atracción irresistible, narrada por Liane de Pougy con extraordinaria valentía e indudable destreza literaria, se desencadena entre las dos damas, dando pie a un colorido relato en el que se suceden intrigas, desvelos, afanes, amantes, grandes sumas de dinero, el mal du siècle.. Un amor sincero, profundo, se adueña de sus corazones, y estas dos valientes «demi-mondaines», entre arrebatos de sensualidad y abandonos propios de la época y de la situación, muestran abiertamente su amor a pesar de los tabúes sociales en torno al lesbianismo.

un auténtico documento de la época que nos habla de personajes reales, como Natalie Clifford Barney, una acaudalada joven norteamericana que desembarcó en París y fundó la Académie des femmes, salón que se convirtió en el buque insignia del safismo y que fue hábilmente parodiado por Djuna Barnes en su obra El almanaque de las mujeres (Editorial Egales, 2008).

enmarcada dentro de lo que podríamos considerar la corriente estética del modernismo, Idilio sáfico es una novela divertida, provocadora y sensual. Una lectura imprescindible.

LIANE DE POUGY, mítica mujer del París finisecular, protagonizó una vida de leyenda: amor, lesbianismo, violencia, genialidad, fama y, finalmente, redención se combinan a lo largo de su existencia. Nacida en 1869, se casó con un militar que la maltrataba y del que logró divorciarse. De la mano de un escritor, Henri Meilhac, pasó a formar parte de la troupe que actuaba en el Folies Bergère, donde comenzó su carrera literaria y su vida como «demi-mondaine», frecuentando la compañía de los hombres más ricos de la sociedad. A sus escándalos hay que añadir su idilio con la joven norteamericana Natalie Clifford Barney, que se convirtió en el centro de la crónica y que la autora describió en su mejor novela, Idilio sáfico. Abandonada por Natalie, el amor de su vida, contrajo matrimonio con un príncipe rumano, Georges Thika, de quien heredó un importante patrimonio. Cuando el príncipe se fue de su lado, Liane de Pougy decidió donar todos sus bienes a un convento de dominicas en Lausana, donde murió en 1950 entregada a la vida contemplativa y a la oración.

más información:
la seducción infinita (Luis Antonio de Villena)
Liane de Pougy: cortesana, princesa y monja (Isabel Franc)

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